Emilio Arnao<BR>El dia en que conocí a la Rochefoucauld

Los lugares de sitio

Hace unas semanas estuve en la presentación del último poemario de Juan Planas, "Los lugares del sitio", publicado en Poesía eres tú, de mi queridísimo Javier Pérez de Ayala, con quien comparto editoriales, Rilke en mi caso, con la que he sacado mi último libro, el "Umbral" y tantos otros. Considero, y lo digo sin rodeos, que Juan Planas es un grandioso poeta, pues tiene el monipodio de saber encontrar esa gran turbulencia que es el mundo de las palabras, y sobre todo lo realiza con una originalidad asombrosa, nada acostumbrada a lo que solemos presenciar por ahí. Maneja el lenguaje, entre el surrealismo y el pensamiento intelectual, ofreciendo al lector una zafra de comunicación interior no fácil de digerir. Es poeta difícil, pero dentro de esa dificultad asoma la delegación de la poética vanguardista, que a mí siempre es la que más me interesa, además de la chacra filosófica, acercándose no se sabe, si queriéndolo o no, a un tipo de poeticidad arriesgada, cósmica, impenetrable, oscura. Dijo Planas ayer, ante un público expectante, que, después de su presentación, lo invadió a preguntas, que tira mucho papel a la papelera hasta que no está seguro del poema. Eso se nota a la hora de leer sus versos, pues su lírica raya la perfección, el garcilasismo, el renacimiento de las metáforas que por modernas se salen de la ciudad. Yo ya he leído otros libros de Planas, pero considero que éste último es un acierto de reflexión y de vanguardia, como digo. Las palabras saltan al vacio como un trapecista que de repente pierde el pie y los versos van unos tra otros con un ritmo conseguido que hacen de este libro un texto para guardar hacia la Historia. Planas tiene toda la comunicación suficiente como para sentirse poeta sin complejos y creo, sinceramente, que su labor debería de vislumbrarse en ese camino, siguiendo realizando lo que es, un intendo manejador del lenguaje para gozo del lector, en esta vida de mediocridad y sin sabores sociales y políticos y en este mundo donde vale más la teología que las guerras inmundas. Enhorabuena Juan.

Comentarios

Muchas gracias, Emilo. Me has dejado abrumado;-) Un fuerte abrazo! Juan

Muchas gracias, Emilio. Me has dejado abrumado-) Un fuerte abrazo! Juan Planas

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