Emilio Arnao<BR>El dia en que conocí a la Rochefoucauld

Mi futuro libro sobre El Papa

Escrito por emilioarnao 26-05-2012 en General. Comentarios (0)

Cuando acabe lo que tengo entre manos hasta ahora, quiero abordar una contrabiografía de Benedicto XVI, no para producir escándalo ni para intentar la versión demoledora del Vaticano, únicamente para poner las cosas en su justo término. Creo que el ateísmo, como bien dice Michel Onfray, es la verdadera y valiente forma de construir al hombre dentro de un mundo que se desmorona. Toda religión, sobre todo el cristianismo, no es más que una funesta y vil cobardía hacia el sufrimiento y las tormentas existenciales que nos acucian. El cristiano se defiende de la vida por causas de fe, de una cristología que parece mantenerlo vivo y fulgurante, pero elude la mentira y la falsedad que todo ello concede. Hay que poner en su sitio adecuado a la eficacia del cristianismo para resolver el torrente de las calamidades que nos desbordan. Todo cristiano es un cobarde y La Iglesia promueve esa cobardía desde su poder onmnímodo donde todo queda sometido y enjaulado para una Historia que no es reciente, sino producto del proceso del mito -Jesús- abordado desde su más inquisitor proceder. La Iglesia siempre ha asesinado al hombre, en su humanismo de reverdecimiento y alegría de vivir. Ratzinger tiene su oscuro pasado, todos lo tenemos, pero hay que aclarar ciertas concesiones que están ocultadas. Por ejemplo, debemos mirar desde un punto de vista investigativo su pertenencia en su sacerdocio a las juventudes hitlerianas, maquillada por el efecto de la obligatoriedad del fascismo a pernoctar todo alemán dentro del régimen. Pero yo quiero dilucidar si Ratzinger en aquel tiempo fue verdaderamente obligado a formar parte del totalitarismo o mantenía ya una aproximación racional hacia él. Se ha de aclarar que en aquellos tiempos fue el mismo Vaticano quien refrendó la actitud de Alemania e Italia, frente a un comunismo que no le convenía. Entendiendo a Lutero en su "Contra el papado de Roma fundado por el diablo. Imagen del Papado", es fácil averiguar cuáles son los entresijos de un Estado que sólo está organizado en torno a un hombre, dios entre la tierra, pero daimónico ante las circunstancias del mundo: sida, hambre, miseria, homosexualidad, aborto, antitecnológico, difuminador de los avances de la ciencia. El Vaticano es la mayor empresa multinacional que hoy existe entre el mapa de los continentes, como bien ha visto Gianluigi Nuzzi en su "Vaticano. S.A.". Yo me dispongo a escribir no contra el Papa, sino contra la hipocresía y la verbena revestida de esplendorosa riqueza que aún es permitida en una sociedad que avanza hacia un paganismo lógico y humano en estos principios del siglo XXI.

El ensayo sobre Lorca. Principio

Escrito por emilioarnao 26-05-2012 en General. Comentarios (0)
 
Estoy escribiendo un ensayo sobre Lorca. Titula: "Lorca. Entre la muerte y Nueva York". Utilizo la primera persona, como si Lorca se contara a sí mismo, entendiendo que todo lo que se escribe proviene de mi propia reflexión sobre la vida y la obra del poeta de Granada. Ahí va un fragmento del comienzo del libro:

CAPÍTULO I

EL DUENDE Y EL IRRACIONALISMO ANDALUZ
...
El duende es el efecto rabioso de la tierra andaluza, una melancolía eufórica de la Alhambra de Granada, una creación humana que hiere pero que no mata, porque tiene contemporaneidades de razas malditas. Hay algo en el duende que suena a un no se qué, algo inefable que se pierde por la sugestión del demonismo, pero que a la vez adumbra una levedad de trinos que se aferra a las abreviaturas de las palabras, porque éstas se diluyen entre los arcanos de las leyendas y los cuentos populares, como un Guadalquivir que pidiera una bicicleta para cantar una petenera. El duende, sobre todo, es el artefacto de lo popular, viene del pueblo y en él se queda, para irse en los adentros de las voces más indescifrables, más endémicas, más blasfémicas. El duende es blasfemia en tanto en cuanto no busca a dios cuando ocurre ese pregón de la luz entre lo humano y lo inhumano, cuando lo racional no mira ni a Voltaire ni al siglo XVIII, sino al momento presente en que consiste, como una rosa deshojada con los cuchillos de los gitanos. El duende, como atractivo final, supone la generación del Sur pasada por las piedras blancas en donde se alimenta el fuego, el fuego fatuo que compusiera Manuel de Falla, íntimo amigo mío. No tiene colores, sólo uno: el invisible, el que se va y vuelve por las postrimerías del Albaicín o se arroja a los llantos de las mujeres andaluzas como si tuviera una espada de la Edad Media, que es precisamente de ahí de dónde viene, del morisco y de la lengua aljamiada. Lo duende es continuamente mundo, un proceso de revelación que toca la estrella más lejana que hacen sonar las guitarras cuando el alba está a punto de aparecer en el continuum de la vida. Pero el duende sobre todo es creación, una obra y una cultura que da al romance su silencio más preciso, su envoltura más acuática, su naturaleza de hambre y su luna de color lapizlázuli. Esta estructura daimónica se siente en el creador que realiza de sus formas la imperfección irracional amalgamada por el secreto civilatorio de una comunidad que necesita sentirse diferente a las otras. Por eso sólo existe duende en el Sur, en otras partes atisbamos inspiración, tiempo lejano, exotismo, romanticismo, pero nunca duende, que es la oligarquía del pueblo andaluz.

Final de la obra de teatro

Escrito por emilioarnao 26-05-2012 en General. Comentarios (0)
Acabo, en estos días, de terminar la obra de teatro sobre la muerte de Lorca. El cordero es simbólico. Ahí va el final:

(El comandante Valdés se sienta y pone los pies sobre la mesa. Fuma con gran placer, como si se fumara a Saturno. Los soldados se dirigen al calabozo y abren la puerta)
Federico
(sorprendido)
...
¿Ya está? ¿Ya me puedo ir al mar? ¿No es eso?

(Los soldados rápidamente engrilletan al maestro y a Federico)

Federico
¿Pero que es esto? ¿Adónde me llevan? ¿Qué clínica sucede? ¿Qué selva de las anatomías?
El soldado 1º
¡Silencio¡ ¡Andando¡ ¡Sólo es para que la lluvia os limpie las venas¡
Federico
¡Yo no quiero mojarme¡ ¡Tengo que ir a México¡ ¡Ah, amor humano¡
El soldado 2º
(golpeándole con el fusil)
¡Calla¡ ¡La noche te sentará bien¡

(se van dirigiendo hacia la puerta)

Federico
¡Yo no quiero noche¡ ¡Sino rosas y abanicos y fuentes y aplausos¡
El maestro Dióscoro
Yo sólo quiero ver a mi mujer. Me tendrá preparada la cena
Soldado 1º
¡Silencio¡ ¡Me habéis oído¡ ¡Silencio¡
Federico
(llorando)
¡Tres montañas chinas¡ ¡Tres sombras de caballo¡ ¡Tres paisajes de nieve en la tibia leche de la quinta luna¡
Soldado 2º
(golpeándole con el fusil en el trasero)
¡Silencio¡ ¡No estáis oyendo¡ ¡Aquí no hay más voz que la del tabaco¡
Federico
(forcejeando)
¡Quiero confesarme¡ ¡Quiero ver a un párroco¡
Soldado 1º
¡Aquí no hay párroco¡
Federico
¡Pues que me traigan a un caballo¡

(Salen por la puerta. Se oye la voz desde afuera del sargento involucionado)

El sargento involucionado

¡Por fin el sueño y el fuego¡
¡En la luz de los caballos¡
¡Horas de los cananeos¡
¡Todos los siglos quemados¡
¡Sí, Víznar para los perros¡
¡Que les quiten los zapatos¡
¡El Nacional Movimiento¡
¡Un poeta en pedazos¡
¡Limpia la sangre del muerto¡
¡Todo el oro devorado¡

El Perro
¡¡Guau¡¡ ¡¡Guau¡¡ ¡¡Guau¡¡
(Pausa. El cordero resucita de tanto soñar “Sonetos de amor oscuro”. Y lee los versos)

El Cordero
¡¡Beee¡¡ ¡¡Beee¡¡ ¡¡Beee¡¡ ¡¡Beee¡¡

(Sólo se oye la lluvia que arrecia. El comandante Valdés se levanta y cierra la ventana. Se queda observando la noche. Hay una tenue luz vestida como una F)

TELÓN LENTO
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Obra de teatro

Escrito por emilioarnao 21-05-2012 en General. Comentarios (0)

Aquí pongo un fragmento de la obra de teatro que estoy escribiendo y que ya estoy acabando -voy por la mitad del III Acto-. Se titula "Lorca. La muerte de un Walt Whitman andaluz". Se trata de un teatro poético, con elementos esperpénticos, alegóricos, en su simbología de los acontecimientos y con constantes referencias culturales. Es un drama histórico donde respeto lo sucedido en los días previos al fusilamiento del poeta, pero con connotaciones ficcionales que me sirven para producir el ritmo frenético de la obra. He empezado mi obra como dramaturgo. Sólo espero que algún día esto acabe en los escenarios. Ahí va, como una pistola en Víznar:

 

ACTO I

ESCENA I

 

(Huerta de San Vicente. Granada. Lorca ha regresado de Madrid para celebrar como todos los años el día de su santo, 18 de julio. En la terraza, visión de la verde sangre, desde donde se ve, en la lejanía, Granada, con su ladrido de palomas, están Francisco García Lorca, su mujer, Vicenta, Angelina, la niñera, Isabel, hija de la tía del poeta y prima y Gabriel Perea, hermano del casero, y el mismo Lorca. Concha, su hermana, juega con sus hijos al escondite. Un día de sol permanente y quemadura de las macetas. Sillas y mesas llenas de vasos de limonada. Detrás la fachada de la casa un balcón. Un paisaje que llega por la cintura. Casi todos están sentados alrededor de la mesa)

 

Francisco

Recordad que han matado a Calvo Sotelo

Vicenta

Ya sólo queda esperar una bruma de asesinos

Francisco

Los asesinos están por todas partes

Vicenta

Yo sólo me preocupo por los míos, que son el viento que se desató en Fuente Vaqueros

Francisco                

El mundo se está poniendo imposible

Vicente

Yo creo que tú Federico te tenías que haber ido a México, junto a Margaritu Xirgu

Federico

Yo sólo tengo miedo a que me destrocen el piano, pero tengo los pasajes en el bolsillo

Angelina

(en voz baja)

Pero no temes a que vengan a por ti

Federico

¿Por qué? Si yo sólo he hecho que regar los jacintos de mi cuerpo y de mi obra

Francisco

(enfadado)

Por eso mismo, porque tu obra se apreta contra los conspiradores

Federico

Mi obra es universal. Os recuerdo mi triunfo en Buenos Aires

Francisco

(en voz alta)

Pero has escrito contra la guardia civil, que ahora manda como un girasol en los campos

Federico

(murmurando)

El único girasol aquí soy yo.

Vicenta

(desenvuelta y bebiendo limonada)

Tu padre tiene razón. En Granada nadie te quiere.

Federico

(casi en silencio)

Granada es mi tierra, por eso he venido. Aquí estoy seguro. No os preocupéis por los insectos vacíos, sólo son furia, pero con dientes de azúcar.

(El sol se sube más arriba. Los hijos de Concha, Tica, Manuel y Conchita, dejan de jugar y se acercan a la mesa como enjambres de arenas. Una luz pletórica ilumina el rostro de todos. La tarde es definitiva, como el marfil, el reloj del tiempo se ha escondido entre los biombos de los diálogos)

Concha

(animosa)

¿No juegas con nosotros, Federico?

Federico

(con voz cansada)

Tica ven, dame un beso

Tica

(alegrísima)

Si me regalas una espada

Federico

Yo sólo puedo regalarte estas hojas caídas de los árboles

Tica

Pero, si me las das, me las voy a comer

Federico

(resuelto)

Ah, mi sobrinita, si pudiera te daría mi corazón dentro de un aeroplano

Tica

Basta con que nos toques el piano

Federico

El piano esperará hasta que el Santo se asome.

Conchita

Federiquín, súbeme a las espaldas, venga, como si fuera un teatro

Federico

El teatro, mi preciosa, hace tiempo que ha muerto

Conchita

Yo nunca he visto una obra tuya, ¿son tan raras como dicen?

Federico

No es que sean raras: es que el público ya no es el público

Conchita

(alegre)

Pero tú eres muy famoso

Federico

(decepcionado)

La fama es un bulto en la cara de la gente, mi vida

 

15M

Escrito por emilioarnao 17-05-2012 en General. Comentarios (0)

Quiero reproducir aquí un artículo mío que salió ayer sobre el 15M en el "Mundo-el Día de Baleares" para si alguno de ustedes no lo leyó en el periódico. Ahí va, como una campanada sin sonido:

 

EL 15M O LA BELLEZA CONVULSA

 

El 12 de mayo –tiempo de donde se salen de las tabernas- el movimiento 15M aquí en Palma se manifestó por las calles en ese resurgimiento que disipaba las dudas de quienes pensaban que la movilización ciudadana surgida ahora hace un año había sido aniquilada por el funcionalismo político y su paseo hacia la Iliada. Según los convocantes hubo 15.000 personas que habilitaban sus protestas desde la voz, o digamos, desde el grito de Munch y desde las consignas que son como los aviones que despegan desde los buques –en su velocidad agnóstica y su romanticismo de Heine-. Según la policía únicamente mostraron sus ojos de hormigas furiosas unas 3.000 –se trata como siempre de la contabilidad contradictoria en que se asumen los distintos paisajes-. De madrugada, en la Plaza de Islandia –no olvidemos el proceso islandés y el derrocamiento de todo su gobierno-, las fuerzas de orden público desalojaron a esa maraña de venas recientes promoviendo de tal manera todavía más la indignación del indignado –Sthépane Hessel no estaba allí, porque sigue escribiendo los textos que leídos desde el huevo del Ave Fénix impulsaron en cierta medida el tremedal de las calles y el asentamiento en Sol, extendido en consecuencia por muchas ciudades españolas-. El 15M, del cual yo tengo un extenso ensayo sobre el tema, en el que intento analizar cuáles fueron los orígenes y la epopeya narrativa de una politización urbana que nos recuerda a la generación del 98 y el regeneracionismo, contextualizando los procesos históricos preliminares desde la Revolución Francesa hasta el lirismo de las revoluciones africanas, y que está a la búsqueda de un editor, no es sólo una movilización, sino el hartazgo intelectual y social de un neocapitalismo que nos viene desde la quiebra de Lemmans Brothers y su extensionalidad en una Europa que no estaba preparada para recibir ese vino de las prostituciones. Aquí el Gobierno de Zapatero reaccionó de manera maquiavélica, en primer lugar negando la crisis de Napoleón y en segundo lugar afrontándola con iniciativas que creó un dolor nerudiano en el colectivo general. Es ahí cuando llega la fecha y la ciudadanía invade el paisaje deforestado. El 15M es la evolución de los movimientos antiglobalización surgidos en los 90 y reducidos rápidamente por la ferocidad del Poder. Lo que se pide es un cambio de estilo, una mudanza de obras, una academia de Platón, imagino porque queda demostrado que la política –como una nave de los argonautas- ha naufragado ya antes de que Ulises llegue a Ítaca. El 15M es una Ítaca rilkeana afrontada desde un idealismo pragmático semejante al de Henry de Saint-Simon. “No nos representan”, pero yo me pregunto: ¿quién representa a quién? Quizá sea necesario desmontar el sistema asambleario de las jornadas heliotrópicas y redundar en el esquema de la representatividad. El 15M morirá si no desemboca en una perfecta organización y en la instalación no de un partido político –dadaísmo del movimiento-, sino de una voz única y directa hacia lo que Rimbaud denominó intentar “cambiar la vida”. Se hace difícil la perduración, pues todo lo que empieza –si no se consiguen los verdaderos propósitos- se agota y cae en una especie de spleen baudelairiano. Ése creo que es el peligro de lo que nació como paloma y como tierra húmeda para quedar encenizado por la presión y las tensiones que siempre crea la política. Sólo caben dos palabras: resistencia y compromiso. Pero no olvidemos que toda revolución ha naufragado siempre por las distensiones internas. Es muy útil que se busque la belleza convulsa.